viernes, 7 de febrero de 2014

No le pongas todo tu corazon.

Rio Lempa nuestra principal vena, espero que por muchos años mas.
Hoy voy a escribir un texto un poco deprimente, bueno en realidad es de los que estoy tan acostumbrado a escribir.

Como sabrán algunos hace como 6 años mas o menos...quien sabe, decidí estudiar un carrera universitaria muy apegada al medio ambiente y la verdad es que no me arrepiento y nunca la haré.

Sin embargo y a pesar de todo el empeño que uno le ponga a su vocación hay días en que uno regresa a casa con la mente hecha polvo, con el pecho vacío y con las fuerzas descargadas.

Y últimamente me he dado cuenta que es difícil ponerle todo tu corazón y tu mente a algo que a los demás no les interesa; no me malentiendan, se que a mucha gente le gusta cuidar el medio ambiente pero las buenas intenciones, por muy buenas que sean a veces no bastan.

Es decir, a muchos les puedes decir que cuiden el agua, que no boten basura "en su lugar" y esta bien, sin embargo ¿como vamos a estar cuidando el 1/2 ambiente, cuando el problema de fondo es que seguimos produciendo polución?.


Y es ahí donde a la gente ya no le interesa tanto, quizá ni a mi... (no es que sea "san verde", pero se supone que uno pone el ejemplo), y es que es difícil renunciar a unos estilos de vida preestablecidos, ademas que vivir "contracorriente" todo el tiempo es complicado, y es mas difícil aún convencer a los demas que "están mal".

Piedra volcánica en Quezaltepeque, una reserva natural poco respetada

Ademas, hay mucha gente que aun no se da cuenta de la riqueza natural del país en el que vivimos; por cierto vivo en El Salvador; y mierda no tendremos volcanes como los de Hawai, flora como la del Amazonas o fauna como la de Australia pero tenemos cosas muy únicas.

Quizá sea porque estamos siempre viendo al horizonte hacia otros lugares o porque nunca nos enseñaron que las ballenas danzan en nuestra costas o porque algunas empresas locales e internacionales quisieron agarrar de basurero este pedacito de tierra.

Algo hay, que a nadie le interesa, no realmente.

Por eso quiero dedicar este párrafo triste, a todos mis compañeros, a todos aquellos que se dedican directa o indirectamente a proteger la tierra, a respirar el aire y que lo sienten suyo, a los que gritan por querer agua sin riesgos de muerte y a los que cuidan la fauna y la flora, a todos  les digo de forma irónica, no le pongas todo tu corazón a algo que solo a ti te importa.